miércoles, 26 de diciembre de 2012

Caja cerrada



Miraba por la ranura de la caja cerrada
como quien mira desde el cielo al vacío
-guiños para ti, Maia, es que tú sabes-

Todos vivimos la caja cerrada.
Ojos que se aman y sufren y mueren.
Soledad de las cajas que caminan,
que se van solas.


lunes, 27 de agosto de 2012

Resurrección


en lo que pensaba Nima Yushij cuando escribía Resurreción
no estaba en sus planes matar el ave ni dejar encendida la llama
Escucho una melodía desde el fondo de la casa
Charlie exploró esa atmósfera, este patentar el paso del tiempo
en que las aves emigran hacia un país sin patente ni escrituras
/la muerte misma/

En este momento donde duele leer los  versos de Nima
no hay nada que me una a las diademas de Resurreción
pero hay cierto pájaro y cierta llama muriendo, que no cesa. 





lunes, 9 de abril de 2012

11.03.11


hipnotizados frente al televisor.
vimos la programación nocturna hasta tarde.
los destellos los sonidos nos dejaron extenuados.
tan cansados que al volver a la cama
no hicimos el amor
como habíamos planeado entre miradas
a la hora del té.

domingo, 1 de abril de 2012

Cae


Cae. Sube.
Desplegado en el cielo.
El pelo de una sirena de la calle Morris.
Del que cuelga. Dice la gente. Una carpa atronadora.
Cae.
Tiembla el fondo de la tierra para que despierte y sienta miedo.
Cae.
Una especie de fin del mundo pero sin ángeles.
Si lo perros ya no callan. Si la noche no se apaga. Si lo gritos no se atoran.
Si las gargantas se desmallan hasta que sale de la lengua esa esponja
Parecida al espíritu en el medio de la orgía.
En eso que creíste tantos años, Sirena.
Cae.
Con ella caen todos los labios untados de frío. La sed atroz. La cara de la
Desesperanza  que cuelga del pelo de una carpa que esconde una lengua de cuyo
Espíritu renace una figura, la que encarnabas tú, solo tú, para dejar la alfombra
Solitaria, acecho del invierno, Sirena.


lunes, 17 de octubre de 2011

Amada tú

 Aprisiona como si fuera mi mano la última
esperanza de los dos

  consumidos, profanos, caminantes.

Aprisiona por última vez la mano y siente la lava

Y vuelve al frío

Y duerme en paz.



lunes, 26 de septiembre de 2011

Cotidiano

Los amigos que me quieren y los quiero
Deberían estar siempre para ver su rostro
Surcar las paredes invisibles del canto
Desbandarse por la banda más limpia,

Olvido a veces los nombres, quiénes son
Sé que no es normal pero sé que a veces pasa
Eso de lo uno por lo otro, eso de catarnos
y permanecer, como estatuas, en nosotros mismos.

Nunca quise olvidar el brindis y la promesa de primavera,
la borrachera fue verdad y lúcido el canto en el inmenso.

Los amigos pasan y uno pasa y solo queda un desconocido
Que aman, que desconozco, que creo ser.


martes, 30 de agosto de 2011

La casa

I.
Pensé ver la curva pero el fin de la curva
  solo era patio, maleza muerta.

Fue un viaje perverso
cuyo fondo abrió
a los campos de la infancia,
 la familia extinta,
               sangre de mi sangre.

No hubo pradera ni caballos trotando,
solo mi casa en la cumbre de un cerro.

Contornos donde creí  ver, usurpando,
la Recoleta frágil, oscuro invierno.


II.
Extranjero nocturno, allí está la puerta. 

La casa se esfuma con sus habitantes,
Los habitantes que miran lo que no existe.
Manos que no tocan ni sienten.
Se va la casa, la casa que no existe
más que en mi memoria,
  escondrijo de madre, escondrijo de hijo.

Allí está la puerta, repites.
  Volverás pronto, repites.